Una especie de DIARIO sexual ![]()
En esta sección voy a contar algunas cosillas de mi vida sexual, no pretende ser un diario (todos los días no se folla, aunque algunos lo afirmen). Como se suele hacer en estas cosas hay que empezar por el principio, que por lejano será menos concreto. Espero de cualquier forma que leer estas cosillas os sirva para excitaros o al menos para conocer las experiencias de un chico normal que esta a vuestra disposición para lo que queráis.
No soy de letras, el estilo prefiero que sea espontáneo mas que cuidado, así que perdonadme los errores que pueda cometer.
Como casi todos me inicie en el sexo a temprana edad, 10 ó 11 años, con la masturbación, de la que llegue a ser un autentico experto. Aun hoy me aprovecho con mucha frecuencia de lo que aprendí en aquellos días, jejeje. Ya en la adolescencia y en la universidad me centre mucho en los estudios, Ingeniería no es fácil y me costo bastante, por lo que hasta que no acabe la carrera y estaba trabajando empecé a preocupar por otras practicas sexuales que no fueran las masturbatorias.
1983
Fue como al que se le olvidad los Donuts, me di cuenta de que ya era mayorcito y aun no había follado con ninguna chica, así que decidí desvirgarme y que mas fácil que acudir a una puta para ello.
Con esa decisión me encamine al barrio adecuado de Sevilla, y me tope o mas bien me abordo una chica joven, hasta linda diría, que me propuso irme a la cama con ella. El precio me pareció barato, la verdad y ella lo notó así que me dijo si me gustaría estar también con una amiga suya. Que mas podía desear, la primera vez y con dos. Pero la avaricia rompe el saco y nada mas verlas a las dos desnudas y tocarme la polla una de ellas.... pues que me corrí y ante mi asombro y disgusto se vistieron y se largaron. Creo que ni siquiera las llegue a tocar JEJEJE
No se si a esto se le puede llamar la primera experiencia, pero por lo ridículo que fue si que fue una "experiencia".
Frustrado de la experiencia anterior me decidí a probar de nuevo, tenia que conseguir penetrar a una chica. Pero esta vez aborde a una puta joven, pero no tan atractiva, era gordita y parecía muy dulce. Pacte no un polvo sino estar como una hora con ella y menos mal, nada mas penetrarla me corrí de nuevo. Pero como teníamos tiempo por delante... jejeje.
Entre sus maniobras me volví a excitar y esta vez si que puedo decir que me folle a una chica como Dios manda.
Así fue como puedo considerar que perdí la virginidad, no es nada romántico pero me imagino que como muchos de vosotros.
1986
Después de esto no volví a follar hasta que conocí a la que hoy es mi mujer. Nos hicimos novios y tras los habituales besos, caricias, masturbaciones mutuas y todo eso llego la hora deseada. Aproximándose el verano del año 1986 ella le pidió a sus padres que la dejaran ir al chalet que tenían en Punta Umbría con un grupo de amigas de la Universidad. Claro que en el grupo no solo iban chicas, también íbamos los novios de unas cuantas de ellas.
Todo fue normal, como son estas cosas, hasta que por la noche, en la habitación de sus padres, en la cama de matrimonio de ellos nos acostamos y desvirgue a su hija, si, era virgen, nadie la había follado. Tuve ese honor. No recuerdo los detalles, pero si su afán a la mañana siguiente por lavar las sabanas sin que sus amigas se dieran cuenta, ni sus padres tampoco, claro.
A partir de ese momento hasta un año y medio después cuando nos casamos teníamos sexo con frecuencia en mi apartamento, en el coche los veranos a la salida de la discoteca, en la casa de mis padres cuando íbamos a verlos (esto a escondidas ya que sobre todo mi madre es muy antigua para estas cosas). Noche de Bodas en el Hotel Alfonso XIII de Sevilla y Viaje de novios a Cuba.
Hoy día llevamos casados 20 años, felices con sexo en todas sus variantes, aunque me cuesta bastante animarla, pero le he follado el culo, la boca, en sitios públicos, e incluso he conseguido que me follara ella a mi el culo con un consolador que le regalaron los "Reyes Magos". Poco a poco voy consiguiendo hacer cosillas con ella, y si ella no quiere, pues me busco a alguien con quien hacerlo.
1996
En este año fue cuando le puse los cuernos por primera vez a mi mujer. Resulta que en esta época tenia una empresa propia y en uno de los muchos momentos de apuros y estrés propios de los empresarios, tras haber cobrado una deuda importante de un cliente me dieron unas ganas locas de liarme la manta a la cabeza y follarme a una chica. Dicho y hecho, miro el periódico donde hay una casa de putas y allí me presente.
Fui a un prostíbulo del Arenal, la dueña me pregunta que clase de servicio quiero y ante mi cara de sorpresa, ¿que iba a , me pregunta si chica o chico. En ese momento lo de los chicos no se me había ocurrido nunca y pedí una chica. Comienza el típico desfile de las chicas y la verdad es que poco me gustaba ninguna, pero como la necesidad apremiaba elegí a la mas decente para mi. Me lavó la polla en el bidé de la habitación, se desnudó y me puse a comerle el coñito, que romántico soy, hasta con una puta me gusta hacer el amor de verdad. Lo tenia frío pero muy carnoso, lo recuerdo depilado y dulce, la verdad es que se me fue el santo al cielo y paso la hora sin habérsela metido, así que tuve que pagar un suplemento y empezar a follarla de una vez. No estuvo mal después de todo.
Por esta época también me paso algo curioso, contrate en la empresa a una chica que estaba en apuros similares a los mías, empresaria fracasada. Alta, guapa y con problemas en su matrimonio. en una barbacoa que di en mi casa para los empleados, pasados de copas ya todos, empezó a decir en publico que estaba enamorada de una persona casada y que iba a luchar por conseguirla. Creo que el único que no cayó en la trascendencia de sus palabras fui yo, ¡vaya cara que tenia mi mujer!. Todo quedo así hasta la feria de Sevilla, de nuevo todos juntos y sobre todo ella pasada de bebida. Le digo a mi mujer que la voy a llevar a su casa y tras intentar convencerme de que la llevamos los dos, me meto en el coche con esta chica. Al llegar me besa en la boca con una pasión desconocida para mi, y yo le respondo pero solo avanzo a cogerle una de sus tetas. Mucho es decir esto, ya que no es precisamente por el tamaño de las mismas por lo que esta mujer se caracteriza, pero a mi me puso a mil. Lastima de la hora, mi mujer me estaba cronometrando, así que en eso quedo todo.
Después de esto no hubo nada mas reseñable, solo que varios de mis empleados me confesaron que ellos también estaban enamorados de ella.
Iré añadiendo poco a poco mas cosillas y lo haré pronto, de verdad.